REFLEXIONES DESDE EL CORAZÓN

 

¿TAMBORES DE GUERRA?

 

 

 

Gervasio Portilla | 21.01.2024


 

 

 

Todas las personas de bien, los amantes de la paz y la concordia, debemos estar en alerta.

En los últimos tiempos, la clase dirigente de occidente, habla de amenazas, y da la sensación que quiere prepararnos para un conflicto armado de importancia.

Lo curioso de este asunto, es que la amenaza real ahora está en China y en Oriente Medio y sin embargo, los dirigentes europeos, nada más que hacen hablar de la amenaza de Rusia, cuando realmente en la actualidad, Rusia no está en condiciones de afrontar un conflicto armado a gran escala.

¿Qué pretenden la administración Biden y sus terminales europeas?

Pudiera ser que ante la crisis interior de Estados Unidos, con una caída de los demócratas en las encuestas y la crisis en Europa, como respuesta al globalismo de la UE, se quiera crear un problema mayor, para que estas élites sigan controlando medio mundo y resetear las deudas de los países.

No tiene sentido que la OTAN, una organización defensiva, haya confirmado el inicio de la unas de las maniobras militares más grandes desde la segunda guerra mundial, en el norte de Europa.

Se habla de 80.000 soldados y 80 buques y la participación de todos los miembros de la Alianza Atlántica.

Rusia, no es una amenaza hoy, más grande que hace unos años, lo que no quiere decir que al ser un país con capacidad nuclear, siempre deba ser monitorizado.

Pero empieza a levantar sospechas, de que se trate de ocultar otro tipo de estrategias, una vez que la guerra de Ucrania, encuentre un cauce de salida.

Los ciudadanos occidentales, ciudadanos libres en teoría, debemos pedir explicaciones a nuestros dirigentes, unos dirigentes que vista su actuación durante la pandemia no son de fiar y deben ser controlados por la sociedad y dar cuenta de sus actos.

Es curioso, que cuando la amenaza para Occidente es China; se siga haciendo grandes pedidos al país asiático y encargando buques mercantes por parte de empresas europeas y se diga con tanta alarma que Rusia es un peligro.

Todo muy misterioso.

 

 

Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista