XXVI Domingo del Tiempo Ordinario (A)
(27 de septiembre)
Segunda semana del salterio

El
Evangelio del Domingo
XXVI Domingo del Tiempo Ordinario (A)
(sotodelamarina.com 26.09.2026)
por Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista
Primera lectura: Ez 18, 25-28. (Cuando el malvado se convierte de la maldad, salva su propia vida)
Salmo Responsorial: Sal 24 (Recuerda, Seńor, tu ternura)
Segunda lectura: Flp 2, 1-11. (Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús)
Evangelio: Mt 21, 28-32. (Se arrepintió y fue. Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios)
Dios manifiesta su poder con el perdón y la misericordia, y esto pide una respuesta sincera de nuestra parte. El acertijo que propone Jesús es muy fácil, tan fácil que será un espejo para los que le habían preguntado anteriormente sobre el bautismo de Juan, y Jesús no les respondió y ahora lo hará. La obediencia sin corazón es apariencia interesada; y Jesús nos pide una obediencia sincera, a veces en conflicto, pero siempre expuesta a la conversión. La fe no nos pide que no nos equivoquemos y que todo lo hagamos bien, que pongamos buena cara ante todo. Lo que la fe nos pide es reconocer nuestros errores, ser capaces de ese diálogo interior que nos lleva a reconocernos con verdad y así actuar responsablemente.