REFLEXIONES DESDE EL CORAZÓN
DE VERGÜENZA

Gervasio Portilla | 03.08.2026
A la hora de redactar esta información, son ya 88 las victimas entre los jóvenes de Marruecos, que fallecieron ahogados al intentar entrar ilegalmente en la ciudad de Ceuta.
Estamos ante una gran tragedia humanitaria, con muchos responsables directos e indirectos.
Por un lado, la actuación lamentable de las autoridades de Marruecos, permitiendo se llevará a cabo tan magna ocupación ilegal de un país vecino y en teoría amigo, y por otro, la absoluta falta de previsión por parte de las autoridades españolas y la falta de medios, que ha mostrado al mundo entero, que España es un país vulnerable, incapaz de preservar nuestras fronteras.
Para colmo de males, en este desastre humanitario y de gestión, tenemos la actitud bochornosa del Gobierno de España, que encima quiere culpar a otros de su gran responsabilidad, y sobre todo la falta de respeto y empatía hacía las victimas y por supuesto, al pueblo de Ceuta, por parte de Pedro Sánchez, que debiera de haber cancelado sus vacaciones y regresado a Madrid, en lo que queda de verano.
La actitud del Gobierno de España, que debiera de haberse reunido en Consejo de Ministros y haber permitido una sesión de urgencia del Parlamento, es más propia de unos dirigentes irresponsables, sin amor a su país, y sin respeto alguno a sus ciudadanos.
Estamos ante un «escándalo» de tal gravedad, que en cualquier nación con un mínimo de decencia política, hubiera forzado la dimisión del Gobierno en pleno, por su incapacidad manifiesta de gestión, y su falta de respeto intelectual a la sociedad.
De vergüenza.
Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista