COMPARTIENDO DIÁLOGOS CONMIGO MISMO

 

HALLARSE CON EL CORAZÓN DESPIERTO

 

 

“LEVANTAR LA MIRADA Y CONTEMPLAR: Somos el pulso vivo en busca de la esperanza, un pueblo en camino poblado de sueños y repoblado de versos que nos ascienden; únicamente hace falta sacudir el letargo, aguzar los sentidos y sentirse más celeste que mundano. Estemos vigilantes, como poetas en guardia, esperando que el Señor se aproxime a nosotros. Ahí tenemos a María, en la espera y sin desesperarse, percibiendo el paso de Dios en la vida humilde y acogiéndolo en su seno.”

 

 

 

Víctor Corcoba Herrero, Escritor | 29.11.2025


 

 

 

I.- DIOS VIENE
A NUESTRO ENCUENTRO

Dios está, comparece a diario,
la llama de su verbo nos vive,
no cesa de irradiarnos la vida,
como dotación de paz y bien,
y donación de amor perpetuo.

Quiere venir a vivir en medio
de nosotros, a donarnos la luz,
alimento y aliento restaurador,
que nos libera de toda maldad,
para que la clemencia se abra.

Necesitamos de la compasión
divina, para divinizarnos y ser
más del cielo que de la tierra,
sólo hay que envolver la cruz,
para sentir y asentir a su señal.

 

 

II.- SALGAMOS
AL ENCUENTRO DE DIOS

Señor, te estoy llamando, ven
de prisa, escucha mi mensaje,
no me descuides en el mundo,
protégeme de toda hipocresía,
y llévame a la puerta del edén.

Con la sed del cuerpo místico,
el espíritu orante se desarrolla,
propaga su deseo de quererse,
para poder seducir sin alcance,
amando como Jesús nos ama.

Enaltezco a Cristo encarnado,
al crucificado y al resucitado;
a Él encomiendo mi ceguera,
en unión con la Virgen María,
nuestra Señora del Adviento.

 

 

III.- Y BROTEMOS
CON BEATITUD EN ALABANZA

Asentemos nuestro horizonte,
en la mirada a nuestra Señora;
coloquemos nuestra turbación,
en su obediencia y veracidad,
para que nos regenere el alma.

En alianza espiritual con Ella,
como firme Abogada nuestra,
podremos salir de esta prisión,
acogernos y recoger su amor,
para fusionarnos en cercanía.

La Madre de todos es modelo,
y sostén de este íntimo gozo;
de la alegría de hacerse Niño,
nuestro Salvador, para júbilo
y glorificación, de sus gracias.

 

 

Víctor Corcoba Herrero
corcoba@telefonica.net
29 de noviembre de 2025