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Al menos cuatro iglesias profanadas en Galicia en tres meses: roban copones con formas consagradas y las arrojan a una plaza

 

Al menos cuatro iglesias de Galicia han sufrido profanaciones entre agosto y octubre de 2026, con robos de objetos litúrgicos y sustracciones de formas consagradas. Los episodios se han registrado en Xinzo de Limia (Ourense), Noia (A Coruña), Guitiriz (Lugo) y Nigrán (Pontevedra). En uno de los casos, los autores esparcieron las hostias por una plaza; en otro, las cámaras de seguridad permitieron captar los rostros de cinco sospechosos.

 

 

 

16/10/26 | Marta Santín


 

 

 

  1. Cinco sospechosos en Noia: las cámaras captaron el robo
  2. Guitiriz: arrancaron el sagrario y esparcieron las hostias por la plaza
  3. Xinzo de Limia: una cruz del siglo XVIII y dos copones robados
  4. Nigrán: otro copón con formas consagradas desaparece de una iglesia
  5. La Iglesia reclama respeto a los lugares de culto

 

 

 


El arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco José Prieto,
presidió el 17 de septiembre una misa de reparación
y desagravio en la parroquia de San Martiño de Noia.

 

 

 

Las informaciones publicadas por la prensa gallega apuntan a robos de piezas de plata y otros objetos religiosos, aunque la sustracción de formas consagradas y la violencia ejercida contra los sagrarios han añadido una dimensión especialmente grave para las comunidades afectadas en general y para los católicos.

Por el momento, no hay información pública contrastada que permita atribuir los cuatro episodios a un mismo grupo ni confirmar que todos respondan a una motivación religiosa.

 

Cinco sospechosos en Noia: las cámaras captaron el robo

El 7 de septiembre, cinco personas entraron en la iglesia de San Martiño de Noia y se llevaron dos copones de plata que contenían formas consagradas. Según relató el párroco, José Ortoño, a La Voz de Galicia, los sospechosos —dos hombres y tres mujeres— accedieron al templo cuando estaba vacío, se dirigieron al altar y encontraron la llave del sagrario.

Los autores introdujeron los recipientes en una bolsa rosa. El sacerdote entregó a la Guardia Civil las imágenes de las cámaras de seguridad, en las que se podían reconocer los rostros de los cinco individuos. Los agentes ya estaban tras su pista.

Se apuntan dos posibles explicaciones: que los copones fueran sustraídos para vender la plata o que el robo estuviera relacionado con algún tipo de ritual de brujería. Sin embargo, ninguna de esas hipótesis se presentó como una motivación confirmada por los investigadores.

El arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco José Prieto, presidió el 17 de septiembre una misa de reparación y desagravio en la parroquia. Según informó la propia archidiócesis, pidió a los fieles responder con «fe, oración y comunión», alejando cualquier sentimiento de venganza.

 

Guitiriz: arrancaron el sagrario y esparcieron las hostias por la plaza

El segundo episodio se produjo en la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de María de Guitiriz (Lugo). El sábado 19 de septiembre, unos desconocidos arrancaron el sagrario de su emplazamiento, forzaron la cerradura y sacaron el copón. Las formas consagradas quedaron esparcidas por la plaza del pueblo, mientras que el recipiente de plata fue sustraído.

La Guardia Civil abrió una investigación para identificar a los responsables, según informó El Progreso el 21 de septiembre. En las informaciones publicadas entonces no se comunicaron detenciones ni se confirmó un móvil concreto.

La diócesis de Mondoñedo-Ferrol calificó el episodio de «gravísimo acto» y denunció que constituía una afrenta directa a la Eucaristía. El obispo, Fernando García Cadiñanos, convocó una eucaristía de reparación para el 29 de septiembre.

La forma de actuar —forzar el sagrario y dejar las hostias esparcidas en un espacio público— constituye uno de los elementos más llamativos de los cuatro sucesos.

 

Xinzo de Limia: una cruz del siglo XVIII y dos copones robados

En agosto, la iglesia de San Salvador de Parada de Ribeira, en el municipio ourensano de Xinzo de Limia, sufrió un asalto que afectó al sagrario y a varios objetos de valor. Entre las piezas sustraídas figuraban una cruz procesional del siglo XVIII, un cáliz de plata y dos copones que contenían formas consagradas.

La sacristana descubrió el robo el sábado 8 de agosto, cuando acudió a limpiar el templo y comprobó que estaba abierto. El obispo de Ourense, Leonardo Lemos Montanet, presidió el rito penitencial y de purificación celebrado para restablecer el culto.

La gravedad del episodio llevó también a la Fundación Española de Abogados Cristianos a presentar una denuncia ante el Tribunal de Instancia de Xinzo de Limia. La entidad solicitó que los hechos no se investigaran únicamente como un robo con fuerza, sino también como una posible profanación, al considerar aplicable el artículo 524 del Código Penal.

 

Nigrán: otro copón con formas consagradas desaparece de una iglesia

El cuarto caso tuvo lugar el 7 de octubre en la iglesia de San Mamed de Priegue, en Nigrán (Pontevedra). Los autores sustrajeron varios cálices, copones, patenas y una jarra de plata, además del copón que contenía las formas consagradas guardadas en el sagrario.

La diócesis de Tui-Vigo expresó su pesar por lo ocurrido y, a través de su obispo, Antonio Valín, manifestó su cercanía a la comunidad parroquial. También agradeció la colaboración de las autoridades y de las fuerzas de seguridad en la investigación, con la esperanza de esclarecer los hechos y recuperar los objetos.

La información difundida por Atlántico el 9 de octubre no identificaba a los autores ni comunicaba detenciones. Tampoco se había hecho pública una motivación confirmada.

 

La Iglesia reclama respeto a los lugares de culto

Los cuatro episodios han afectado a parroquias de las cuatro provincias gallegas y comparten la sustracción de objetos litúrgicos y la desaparición o el ultraje de formas consagradas.

Por su parte, el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia ha denunciado la sucesión de profanaciones y reclamó más medidas de prevención y protección, especialmente en templos rurales. Su presidenta, María García, advirtió: «No podemos normalizar que se profanen iglesias y se ataque aquello que los católicos consideran más sagrado. Es urgente reforzar la protección de los templos».

La entidad recordó que su informe de 2025 contabilizó 306 ataques a la libertad religiosa en España, 13 de ellos en Galicia. Son cifras del Observatorio, que incluyen distintas clases de incidentes y no deben confundirse con el número de profanaciones.