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El teólogo francés J.M Gleize explica que la Fraternidad San Pío X justifica las ordenaciones episcopales por un supuesto “estado de necesidad”, mientras Roma advierte de una nueva ruptura con la Iglesia
18/06/26 | M. S.
A menos de dos semanas de las consagraciones episcopales previstas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocidos como los lefebvrianos, el papa León XIV ha realizado un último llamamiento para evitar una decisión que la Santa Sede considera ilegítima y que podría abrir una nueva crisis en las relaciones entre Roma y el movimiento fundado por monseñor Marcel Lefebvre.
- Ceremonia prevista para el 1 de julio
- Se niegan a aceptar ciertos elementos
- Cuatro nuevos obispos para la Fraternidad
- La explicación doctrinal de Jean-Michel Gleize
- Supuesto “estado de necesidad” en la Iglesia
- Un nuevo momento decisivo
El cardenal Víctor Manuel Fernández,
prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe,
con el padre Davide Pagliarani, superior de la FSSPX.
Ceremonia prevista para el 1 de julio
Durante un encuentro con periodistas a la salida de Castel Gandolfo el pasado 16 de junio, el Pontífice confirmó que sigue intentando evitar que la ceremonia prevista para el próximo 1 de julio en Écône (Suiza) llegue a celebrarse.
“Seguimos considerando la posibilidad de hacer otro llamamiento, para decirles: ‘No hagan esto, intentemos vivir la comunión en la Iglesia’”, afirmó León XIV. Sin embargo, reconoció que la decisión final corresponde a la propia Fraternidad: “Pero es su elección. Hay que darse cuenta de lo que esto significa para ellos y para la Iglesia”.
Se niegan a aceptar ciertos elementos
El Papa lamentó especialmente el riesgo de una nueva fractura eclesial. “Ciertamente, la división entre los cristianos es siempre un tema doloroso”, señaló. A continuación, explicó cuál es el principal punto de desacuerdo doctrinal entre Roma y la FSSPX: “Ellos se niegan a aceptar ciertos elementos fundamentales de la Iglesia, empezando por varios puntos del Concilio Vaticano II”.
Finalmente, León XIV dejó claro que la Iglesia continuará su camino independientemente de la decisión que adopte la Fraternidad. “Si toman esa decisión, lo lamento, pero nosotros debemos seguir adelante”, declaró.
Davide Pagliarani:, Superior General
de la Fraternidad San Pío X.
Foto: Casa General – FSSPX.
Cuatro nuevos obispos para la Fraternidad
La controversia se centra en las consagraciones episcopales anunciadas por el superior general de la FSSPX, el padre Davide Pagliarani. El pasado 26 de mayo hizo públicos los nombres de los cuatro sacerdotes elegidos para recibir la ordenación episcopal el próximo 1 de julio en Écône: Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
La Casa General de la Fraternidad aseguró entonces que los expedientes de los candidatos habían sido presentados al Santo Padre “en un gesto de respeto a la suprema autoridad de la Iglesia universal”, acompañados de explicaciones sobre el contexto “particular y excepcional” de estas consagraciones.
Según la FSSPX, la ceremonia “no tendrá otro propósito que mantener la administración de los sacramentos del Orden Sagrado y la Confirmación, así como la de los sacramentales reservados a los obispos, según el rito tradicional de la Santa Iglesia Romana y la fe de todos los tiempos”.
La explicación doctrinal de Jean-Michel Gleize
Mientras Roma insiste en la necesidad de preservar la comunión eclesial, la Fraternidad ha tratado de justificar teológicamente estas futuras consagraciones. Una de las explicaciones más detalladas ha sido ofrecida por el sacerdote francés Jean-Michel Gleize, uno de los principales teólogos de la FSSPX.
En un reciente estudio, Gleize responde a los autores vinculados al entorno Ecclesia Dei y a la Fraternidad Sacerdotal San Pedro, que sostienen que el episcopado no puede separarse de la comunión jerárquica con el Papa y de una misión canónica recibida de él.
Según esos autores, un obispo consagrado sin mandato pontificio se situaría fuera del marco normal de la comunión eclesial y actuaría sin la autoridad requerida por la Iglesia.
Gleize rechaza esta interpretación y sostiene que la teología tradicional ha distinguido siempre entre el poder sacramental del orden y el poder de jurisdicción. A su juicio, la consagración episcopal confiere realmente la plenitud del sacerdocio, aunque el obispo no haya recibido una misión canónica específica.
P. Jean-Michel Gleize, catedrático de Eclesiología
y teólogo de la Fraternidad San Pío X.
Supuesto “estado de necesidad” en la Iglesia
Sin embargo, el teólogo francés insiste en que el argumento decisivo no es esa distinción teológica, sino la existencia de un supuesto “estado de necesidad” en la Iglesia. Según la interpretación de la FSSPX, la actual crisis doctrinal justificaría medidas extraordinarias para asegurar la transmisión de la fe, la formación sacerdotal y la administración de los sacramentos.
Por ello, la Fraternidad considera que las futuras consagraciones episcopales no persiguen crear una estructura paralela a la Iglesia ni cuestionar la autoridad del Papa, sino garantizar la continuidad de su apostolado tradicional.
Por tanto, los autores de la Fraternidad San Pedro, por el contrario, consideran que ese argumento no justifica actuar sin mandato del Romano Pontífice.
Un nuevo momento decisivo
Las próximas semanas serán determinantes para las relaciones entre Roma y la Fraternidad San Pío X. Mientras la Santa Sede mantiene abiertos los canales de diálogo y estudia un último llamamiento personal de León XIV, la dirección de la FSSPX ha reiterado hasta ahora su intención de seguir adelante con las consagraciones.
La fecha señalada es el 1 de julio. Ese día se comprobará si el nuevo intento de mediación del Papa logra evitar una decisión que muchos observadores consideran el momento más delicado en las relaciones entre Roma y la Fraternidad desde las históricas consagraciones episcopales realizadas por monseñor Lefebvre en 1988.