Iglesia-Estado

 

¿Por qué?, ha decidido Almeida dejar la cruz blanca de la vigilia de los jóvenes instalada en la Plaza de Lima

 

El alcalde de Madrid considera que “León XIV es una brújula moral para los tiempos en los que vivimos”

 

 

 

17/06/2026 | Marta Santín, X


 

 

 

La gran cruz blanca que presidió la histórica vigilia de oración de los jóvenes con el Papa León XIV en la Plaza de Lima de Madrid no será desmontada. El alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, ha decidido que permanezca en la capital como recuerdo permanente de una visita papal que, en sus propias palabras, ha dejado una profunda huella en la ciudad y en toda España.

 

 

 

  1. “La cruz se queda”
  2. Uno de los signos más visibles de la visita del Papa
  3. La admiración de Almeida por León XIV
  4. Le pidió consejo al Pontífice
  5. "El Papa está impresionado"
  6. “La evangelización de la Iglesia en acto”
  7. Sobre los siete minutos de aplausos en el Congreso
  8. Sorprendido y conmovido con la visita

 

 

 


Decenas de personas durante
la vigilia de oración con los jóvenes,
en la Plaza de Lima, a 6 de junio de 2026, en Madrid.

Foto: Gabriel Luengas/Europa Press

 

 

 

El anuncio se produjo durante un acto de agradecimiento a las entidades, instituciones y voluntarios que colaboraron en la organización de los actos de la visita pontificia. Allí, Almeida explicó que la estructura fue un “regalo muy especial” de la archidiócesis de Madrid y confirmó que el Ayuntamiento trabaja para que pueda permanecer, preferentemente, en su emplazamiento original.

 

“La cruz se queda”

“La cruz se queda”, afirmó de manera rotunda. Aunque los servicios técnicos municipales estudian todavía las condiciones de seguridad y viabilidad para su instalación definitiva en la Plaza de Lima, el alcalde aseguró que, si finalmente no pudiera mantenerse allí, se buscaría otra ubicación en la ciudad. En cualquier caso, sostuvo, permanecerá en Madrid como “testimonio permanente” de unos días que calificó de inolvidables.

La decisión busca conservar la memoria de un acontecimiento que movilizó a cientos de miles de personas y que, según la valoración compartida por las autoridades civiles y eclesiales, ha dejado una huella duradera en la vida pública y religiosa del país.

 

Uno de los signos más visibles de la visita del Papa

La cruz blanca se ha convertido así en uno de los símbolos más reconocibles de la visita papal. Para miles de jóvenes que participaron en la vigilia y para los numerosos peregrinos llegados de toda España, representa el recuerdo de una semana que muchos consideran histórica para la Iglesia española.

Si finalmente permanece en la Plaza de Lima, la cruz seguirá presidiendo el lugar donde León XIV reunió a la juventud española. Si debe trasladarse, continuará siendo, en palabras de Almeida, un “testimonio permanente” de unos días que Madrid difícilmente olvidará.

 

La admiración de Almeida por León XIV

La decisión del alcalde también se entiende a la luz de la profunda impresión que le causó el Pontífice. Días antes de la llegada del Papa a España, Almeida había expresado públicamente su admiración por León XIV, a quien definió como “una brújula moral para los tiempos en los que vivimos”.

En una entrevista en la web Conelpapa.es, el alcalde recordó una audiencia privada mantenida con el Santo Padre en diciembre y describió aquella experiencia como una de las más importantes de su vida.

Según relató, encontró en León XIV a una persona cercana, serena y con sentido del humor, capaz de transmitir tranquilidad y esperanza en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. “A mí me dio tranquilidad”, aseguró. “Salí, como creyente, reconfortado”.

 

 

 


La Cruz en la Plaza de Lima (Madrid)
que presidió la vigilia de los jóvenes.

Foto: Marcos Nogales

 

 

 

Le pidió consejo al Pontífice

Durante aquel encuentro, Almeida incluso pidió consejo al Pontífice sobre cómo vivir la fe desde la política. El alcalde ha destacado en diversas ocasiones la capacidad de León XIV para ofrecer orientación moral sin caer en planteamientos partidistas, algo que considera especialmente valioso en una sociedad cada vez más polarizada.

La noticia de la visita del Pontífice a España le produjo una “una felicidad inmensa”, tanto como creyente como en su condición de alcalde. Almeida destacó además el significado de que Madrid sea “la primera gran capital europea que pisa” León XIV.

Esa valoración ayuda a comprender por qué el Ayuntamiento ha querido conservar uno de los símbolos más visibles de la visita. La cruz de la Plaza de Lima no fue únicamente un elemento decorativo de la vigilia juvenil celebrada el 6 de junio; se convirtió en el punto de referencia de una de las concentraciones más multitudinarias del viaje apostólico, en la que centenares de miles de jóvenes acompañaron al Papa en una noche de oración y testimonios.

 

"El Papa está impresionado"

La permanencia de la cruz coincide con el balance extraordinariamente positivo que la Iglesia española ha realizado de la visita de León XIV. En una rueda de prensa celebrada ayer, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, junto con los coordinadores del comité organizador, destacaron que el viaje fue un éxito gracias a la implicación de toda la sociedad española.

"El Papa está impresionado", reconoció Agüello.

Los responsables de la organización subrayaron que el Papa recorrió cinco diócesis entre el 6 y el 12 de junio —Madrid, Barcelona, San Feliu de Llobregat, Canarias y San Cristóbal de La Laguna— y agradecieron expresamente la colaboración de las administraciones públicas, las fuerzas de seguridad, los medios de comunicación y los miles de voluntarios que hicieron posible cada acto.

La rueda de prensa fue ofrecida por el presidente del Comité nacional organizador de la visita del Papa a España, Mons. Luis Argüello y los coordinadores Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal.

 

“La evangelización de la Iglesia en acto”

Argüello señaló que la visita permitió contemplar “la evangelización de la Iglesia en acto”, combinando el anuncio de la fe, la celebración litúrgica y el compromiso con la caridad. Asimismo, destacó que uno de los mensajes centrales del Pontífice durante su estancia en España fue la invitación a “mirar a la cruz, una cruz iluminada”, una imagen que ahora adquiere un significado especial tras la decisión de conservar la estructura de la Plaza de Lima.

El presidente de la Conferencia Episcopal recordó además que el Papa animó a los católicos españoles a transformar la emoción de estos días en compromiso concreto. “Ahora os toca a vosotros”, dijo León XIV antes de concluir su viaje, según recordó Argüello.

 

 

 


Fernando Giménez Barriocanal, Mons. Luis Argüello y Yago de la Cierva
en la rueda de prensa final del viaje del Papa.

 

 

 

Sobre los siete minutos de aplausos en el Congreso

En el turno de preguntas, preguntado por este medio sobre los siete minutos de aplausos en el Congreso, un Congreso cuya mayoría de los diputados se considera ateo o agnóstico, Argüello, también sorprendido por la reacción de sus señorías, contestó: "¿Y si creemos que el Misterio existe? ¿Y si creemos que el Misterio de los católico puede tocar el corazón de la gente?

Y cerró con una comparación histórica: "León XIV me ha recordado a San Juan Pablo II".

Argüello reconoció posteriormente a Religión Confidencial que muchos de los diputados socialistas y de la izquierda habían reconocido la referencia moral de León XIV por sus palabras contra la guerra y por poner coto a la Administración Trump, lo que pudo provocar también una reacción positiva a su discurso.

Sobre este punto, Yago de la Cierva matizó que la Administración del Estado y el Gobierno han tenido además un interés especial de mejorar la marca España y el impacto de su reputación, y puso como referencia el maravilloso espectáculo de la Sagrada Familia.

 

Sorprendido y conmovido con la visita

Por su parte, Fernando Giménez Barriocanal se ha mostrado "sorprendido y conmovido con la visita. Todos hemos experimentado algo nuevo. Nos ha permitido levantar la mirada hacia la cruz y encontrarnos con un Cristo que nos ama especialmente", dijo.

En la parte económica del encuentro ha señalado que, a falta de cerrar finalmente las cuentas del viaje del Papa, se estima que los gastos ascenderán a 26 millones de euros. La financiación será asumida en un 45% por los benefactores, un 30% por las propias entidades de la Iglesia con cargo a los fondos aportados por los fieles, en un 20% por las administraciones públicas y un 5% por las colectas.

También ha pedido disculpas por los errores de la visita que se hayan podido ocasionar, las incomodidades que estos eventos ocasionan en las ciudades y también los errores de coordinación entre las instituciones que implica un viaje de estas características. Aunque, en medio de todo, "lo importante es que, gracias a todos, León XIV ha podido llegar al corazón de tantos".