Iglesia-Estado

 

La ministra de Educación reconoce explícitamente la contribución de la Educación Católica en España

 

En su reunión con el Consejo General de la Iglesia en la Educación propone abrir vías regulares de diálogo con la Iglesia

 

 

 

21/05/26


 

 

 

Por primera vez una ministra de Educación de un Gobierno socialista, en este caso Milagros Tolón Jaime, ha visitado a los miembros del “Consejo General de la Iglesia en la Educación” (CGIE).

 

 

 

  1. Què es el CGIE
  2. Es católica practicante
  3. Otro escenario respecto a Isabel Celáa
  4. Intervención de Alfonso Carrasco
  5. Tener en cuenta todas las dimensiones de la persona

 

 

 


La ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte,
Milagros Tolón junto a Mons. Alfonso Carrasco Rouco,
presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura.

 

 

 

Què es el CGIE

El CGIE, dentro de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ofrece un ámbito de participación, diálogo y coordinación entre las asociaciones, federaciones y entidades de los numerosos actores que contribuyen a la misión educativa de la comunidad cristiana.

Ayer, la ministra Milagros Tolón se acercó al edificio “Sedes Sapientiae” de la Conferencia Episcopal Española y no para una encerrona, como alguien hubiera podido pensar en un primer momento, en el Ministerio.

Con una notable capacidad para las relaciones con los miembros del Consejo, la Ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte, que dedicó no poco tiempo a saludar personalmente a los miembros del Consejo, hizo un reconocimiento de la presencia educativa de la Iglesia en la sociedad, que hacía mucho tiempo que no se escuchaba de un representante gubernamental. Incluso hizo votos para que se abrieran y asentaran cauces regulares de relación entre la Iglesia y el Gobierno en materia educativa.

 

Es católica practicante

Lo primero que hay que destacar de la intervención de la ministra de Educación es que dejó claro que es católica practicante. Su procedencia del socialismo de Castilla La Mancha, y sus buenas relaciones con la diócesis de Toledo, avalan este talante. Este aspecto lo podría certificar el obispo secretario general de la Conferencia Episcopal Española, monseñor César García Magán, obispo auxiliar de Toledo.

Como ha señalado uno de los miembros del Consejo presentes en la reunión, si la educación católica “estaba bloqueada en la relación con el ministerio de Educación ahora se abre un tiempo nuevo”.

 

 

 


La ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte,
Milagros Tolón junto a Mons. Alfonso Carrasco Rouco,
presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura.

 

 

 

Otro escenario respecto a Isabel Celáa

Otro de los representantes, con amplia experiencia en el mundo educativo, apunta que “parece que estamos ante otra escena respecto a las ministras anteriores, sobre todo de la época de Isabel Celáa. A ver si es verdad que luego se traduce en cosas concretas, en un sector desengañado de buenas palabras y luego incumplimientos reiterados”.

Un dato significativo de este talante de la ministra Milagros Tolón fue que cuando la representante del Grupo del Consejo de trabajo dedicado a la Educación especial presentó su informe, la ministra afirmó en público que “este Gobierno no va a suprimir ninguna escuela de Enseñanza especial”, en contra de lo que dice la LOMLOE.

Esto no quiere decir, señalan varias personas presentes en el aula, que no haya puntos de discordancia, ni cuestiones que hay que resolver en la relación entre mundo educativo católico y Gobierno, por ejemplo, la clase de religión en bachillerato. Pero al menos las perspectivas ahora son distintas.

 

Intervención de Alfonso Carrasco

En la intervención inicial de saludo, el obispo Presidente de la Comisión Episcopal de Educación, de la CEE, monseñor Alfonso Carrasco Rouco, y anfitrión del encuentro, insistió en que “desde siempre, nuestras instituciones e iniciativas educativas viven de la experiencia de la fe, que, unida a la razón, se abre sin temor y quiere adherirse a la verdad de todas las cosas. Tienen en su origen una caridad, un compartir, un responsabilizarse del bien del otro, al que vemos dotado de una dignidad única, amado por Dios y encomendado a nuestro cuidado, especialmente cuando se encuentra en situaciones de vulnerabilidad, fragilidad o exclusión”.

Añadió además que “esta convicción atraviesa las diferentes formas de nuestra presencia educativa: desde la escuela hasta la universidad, desde la formación profesional hasta la educación especial, desde la enseñanza religiosa hasta los proyectos culturales y sociales; ámbitos todos aquí representados en este Consejo”.

 

 

 


La ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte,
Milagros Tolón junto a Mons. Alfonso Carrasco Rouco,
presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura.

 

 

 

Tener en cuenta todas las dimensiones de la persona

Para el obispo de Lugo, la Educación católica desea “contribuir, junto con toda la comunidad educativa y las instituciones públicas, a dar forma a una educación verdaderamente humana, integral, que tenga en cuenta todas las dimensiones de la persona y sea capaz de ayudarla a descubrir la dignidad y el valor de su existencia, a asumir la tarea de la propia libertad”.

En resumen, señaló monseñor carrasco Rouco, “nos sentimos responsables ante la tradición educativa recibida, ante nuestras familias y nuestros hijos; pero también ante nuestra sociedad, ante el gran bien que representa en ella el sistema educativo. Queremos hacer presente nuestra palabra, como expresión de nuestra experiencia pedagógica, y ser plenamente partícipes del gran diálogo, del debate público en el que se busca entre todos el bien de la educación en España”.