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Maël Le Lagadec, de 18 años y aficionado al alpinismo desde hace pocos meses, ascendió durante catorce horas hasta la cima más alta de los Pirineos
16/05/26 | J. A.
La cima del Aneto, el pico más alto de los Pirineos con 3.404 metros de altitud vuelve a contar con una cruz después de que la anterior estructura metálica fuera vandalizada y cortada presuntamente con una amoladora angular.
- La determinación del joven francés alpinista
- Acción de un no creyente
- Catorce horas de ascensión hasta la cumbre
- Una instalación todavía provisional
Maël Le Lagadec en la cima del Aneto con la nueva cruz.
Foto: Instagram del autor.
La Guardia Civil se encargó de la investigación de la desaparición del histórico símbolo de la cima del Aneto, con indicios claros de una acción deliberada. La cruz de metal fue colocada en la cima de esta cumbre en agosto del 2025 tras haber sido sometida meses atrás a un proceso de restauración.
Aquella operación implicó un despliegue logístico considerable, con helicóptero, GREIM y trabajos de herrería especializada para reforzar su estructura. Se trataba de una pieza con unos 75 años de historia, instalada originalmente en 1951 y profundamente vinculada a la identidad montañera del valle de Benasque.
La determinación del joven francés alpinista
Según ha publicado el diario francés La Dépêche, el responsable de devolver este símbolo a la cumbre ha sido Maël Le Lagadec, un joven de 18 años residente en Montauban. El joven, aprendiz de paisajista y aficionado al montañismo desde otoño de 2025, decidió actuar tras conocer la desaparición de la cruz.
Maël Le Lagadec subiendo el Aneto portando la cruz.
Foto: Instagram del autor.
Acción de un no creyente
Le Lagadec explicó a La Dépêche que, aunque no se considera creyente pese a estar bautizado, entendía que la cruz “forma parte integral del paisaje desde 1956” y merece respeto por el esfuerzo que supuso instalarla originalmente “pieza por pieza” hasta la cumbre.
Para sustituirla, el joven elaboró artesanalmente una cruz de nogal negro procedente de un árbol talado por su hermano en 2022 en Montauban. La pieza fue tratada con un barniz especial de montaña para protegerla de la humedad y de la radiación ultravioleta. Además, grabó sus iniciales y una flor de lis en relieve.
Catorce horas de ascensión hasta la cumbre
La expedición se llevó a cabo el pasado 9 de mayo junto a un amigo. Ambos iniciaron el ascenso a medianoche desde el aparcamiento de L’Hospital y alcanzaron la cima a las 14:40 horas tras una subida marcada por el cansancio, la nieve y una espesa niebla en el descenso.
Durante el recorrido, Maël tuvo incluso que detenerse en el conocido Paso de Mahoma mientras dos montañeros españoles auxiliaban a una mujer bloqueada por el miedo. Todo ello con una cruz de 35 kilos atada a la mochila.
La cruz del Aneto colocada tras la restauración en agosto de 2.025
Una instalación todavía provisional
Debido a la gran cantidad de nieve acumulada todavía en la cima, el joven no pudo fijar definitivamente la cruz como había previsto. Finalmente, excavó hasta el hielo con un piolet para colocarla provisionalmente, dejando preparados cables y anclajes con la intención de regresar en verano y asegurar la estructura de forma permanente.