Conferencia Episcopal

 

Mons. Conesa a RC: “Existe el peligro de quedar ‘impactados’ por determinadas experiencias de fe, pero no convertidos”

 

El presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española explica los motivos de la Nota doctrinal sobre "el papel de las emociones en el acto de la fe", que acaba de ser publicada

 

 

 

04/03/26 | Marta Santín, X


 

 

 

La Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española ha publicado una nota doctrinal sobre el papel de las emociones en el acto de la fe que lleva por título Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón). Para explicar este documento, el presidente de la Comisión, Mons. Francisco Conesa, obispo de Solsona, explica en una entrevista a Religión Confidencial los objetivos de esta Nota que pretende "ayudar al discernimiento y acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas".

 

 

 

  1. Acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas
  2. "La nota no va dirigida a ningún movimiento"
  3. Consumidores de experiencias de impacto
  4. Los sentimientos y emociones son mudables
  5. Emociones separadas de verdad
  6. Prácticas de culto a la Eucaristía fuera de la misa

 

 

 


Mons. Francisco Conesa, obispo de Solsona.

 

 

 

Esta nota doctrinal (se puede leer íntegramente aquí) está motivada por los diversos signos de un "renacer de la fe cristiana" en la sociedad, así como el surgimiento de "diversas iniciativas de primer anuncio" suscitadas por el Espíritu Santo y que facilitan el encuentro con Cristo, dice la Nota.

 

Acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas

La Comisión no menciona cuáles serían estos grupos, pero se podría estar hablando de Hakuna, los retiros de Effetá y Emaús y ciertas prácticas de grupos carismáticos. Sin embargo, la Iglesia valora su "creatividad" y reconoce "una llamada que anima a recuperar la importancia de los sentimientos y a integrarlos, sin menoscabo de la razón, en la vida cristiana". Es decir, no censuran a estos grupos, sino que apoyan su impulso apostólico, aunque con matices.

Así, los obispos que integran esta Comisión pretenden con esta Nota doctrinal ofrecer "ayudar al discernimiento y acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas para que puedan crecer y prestar un mejor servicio a tantas personas que se acercan a la Iglesia".

 

"La nota no va dirigida a ningún movimiento"

Religión Confidencial ha entrevistado a Mons. Francisco Conesa, presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Solsona.

RC: Mons. Conesa, ¿va dirigida esta nota grupos como los retiros de Emaus, Hakuna o algunas prácticas carismáticas? ¿Qué deberían modificar estas experiencias de impacto para que después jóvenes y adultos continúen en "la configuración de la vida de los cristianos con el Señor, el discipulado en la Iglesia y al apostolado como testigos de Cristo muerto y resucitado en medio del mundo", como dice la nota?

Mons. Conesa: La nota no va dirigida específicamente a ningún movimiento, sino a una tendencia creciente a asentar la fe sobre bases emotivas. Seguramente todo ello responde a la configuración propia del hombre postmoderno, que se deja arrastrar fácilmente por las emociones. La nota valora positivamente la creatividad de las diversas iniciativas de primer anuncio, si bien se advierte del riesgo que supone una reducción “emotivista” de la fe.

En la parte final se ofrecen unos criterios claros que ayudan a evitar este peligro. Lo primero es discernir si los sentimientos y emociones provienen del Espíritu, teniendo presente que no se puede entender la vida cristiana sin la cruz. También es importante integrar sentimientos, verdad y amor, para garantizar la objetividad de la propia fe, lo que exige, sin duda, una adecuada formación. Otro criterio es la capacidad que tienen estos métodos de integrar realmente en la vida de la comunidad cristiana y de someterse al discernimiento de los pastores. Se indica también que esos sentimientos han de conducir a un compromiso concreto de servicio a los más pobres.

 

 

 


Francisco Conesa durante el Sínodo de la Sinodalidad.

 

 

 

Consumidores de experiencias de impacto

RC: Por lo tanto, este reduccionismo emotivista de la fe ¿podría estar ocurriendo en el seno de algunos de estos grupos? La Nota sugiere que algunas de estas realidades lleva a muchas personas a convertirse en consumidores de experiencias de impacto y buscadores insaciables de la complacencia del sentimiento espiritual.

Mons. Conesa: Sin duda existe el peligro de quedar “impactados” por determinadas experiencias, pero no “convertidos” y decididos a vivir en profundidad como discípulos. Se reconoce en el documento que los nuevos métodos o herramientas de evangelización representan un soplo de aire fresco para la Iglesia, pero al mismo tiempo se advierte la necesidad de regular y discernir las emociones, porque pueden ser un obstáculo para el crecimiento espiritual. El ansia de emociones puede conducir a un “nomadismo” espiritual, que no favorece a la persona ni el crecimiento de su interioridad.

 

Los sentimientos y emociones son mudables

RC: ¿Han detectado que muchos jóvenes se emocionan con estas experiencias, pero luego abandonan su fe, la desvirtúan o no continúan con la oración, los sacramentos, la misión, el apostolado y actividades solidarias?

Mons. Conesa: Tanto en jóvenes como en adultos se pueden dar momentos de alta emotividad a los que sigue después un período de enfriamiento. Los sentimientos y emociones tienen un papel importante en la vida espiritual, pero resultan mudables y pasajeros cuando no están unidos a la verdad y al bien. Por eso, las emociones vividas, para ser integradas en la vida cristiana, han de conducir a un compromiso de conocimiento del contenido de la propia fe y a la vivencia del amor y el servicio, especialmente a los últimos.

 

Emociones separadas de verdad

RC: Se detecta también la visibilidad de algunos jóvenes que han hecho algún retiro de impacto y luego enarbolan su homosexualidad en las redes sociales, convencidos que es algo querido por Cristo. ¿Quiere aclararnos algo al respecto?

Mons. Conesa: Este sería el caso de emociones separadas de la verdad y del bien, lo que tiene como consecuencia un fuerte subjetivismo en la vivencia de la fe y en los valores que rigen la vida. Como se dice en la nota, sin la verdad, la fe se ve reducida a un sentimiento contingente, que cambia dependiendo de los estados de ánimo.

RC: ¿Han enviado esta nota de manera particular a los distintos carismas de la Iglesia que podrían incurrir en estas prácticas demasiados emotivistas?

Mons. Conesa: La nota se acaba de hacer pública para todo el mundo y desde la Comisión episcopal de doctrina de la fe estamos a disposición de todos (diócesis, movimientos, carismas,…) para explicar su significado y ayudar a que se ponga en práctica.

 

 

 


Francisco Conesa (detrás del Papa Francisco
en el centro) en el Sínodo de la Sinodalidad.

 

 

 

Prácticas de culto a la Eucaristía fuera de la misa

RC: Dice la nota: "en algunos ambientes se detecta un recurso excesivo a elementos de tipo emotivo, incluyendo prácticas de culto a la Eucaristía fuera de la misa que desvirtúan y descontextualizan el sentido propio de la adoración al Santísimo Sacramento". ¿Me podría decir algunos ambientes?

Mons. Conesa: No me gustaría que la nota fuera utilizada para lanzarla en contra de ningún movimiento o iniciativa de primer anuncio. Lo más importante que se dice en relación a la adoración eucarística es que ha de estar siempre conectada con la celebración de la Eucaristía, pues la adoración prolonga e intensifica lo ocurrido en la celebración. Por eso, no tiene sentido acudir a una adoración eucarística, porque en ella “me siento a gusto”, si no se participa de manera consciente y plena en la Misa. Al mismo tiempo, con el fin de evitar la arbitrariedad y el subjetivismo, se pide seguir fielmente las normas litúrgicas y no introducir en la adoración elementos que sean extraños al Ritual.