Diócesis

 

El cardenal Tolentino, en la exposición sobre Picasso de Burgos: “Es un extraordinario diálogo entre fe y cultura”

 

La catedral burgalesa recibe a la reina Sofía y al prefecto de la Cultura y la Educación del Vaticano en la inauguración de la muestra “Picasso. Raíces Bíblicas”

 

 

 

03/03/26


 

 

 

La archidiócesis de Burgos se convierte a partir de ahora y hasta el 29 de junio, en un lugar imprescindible del diálogo entre la fe y la cultura a través del arte. Lo ha dicho el cardenal prefecto de la Cultura y la Educación del Vaticano, José Tolentino de Mendoza, en la inauguración de la exposición “Picasso. Raíces Bíblicas” en la Sala Beato Valentín Palencia de la Catedral de Burgos: “Esta exposición en la Catedral de Burgos es un extraordinario acto de diálogo cultural”.

 

 

 

  1. “Picasso. Raíces Bíblicas”
  2. Preguntas radicales sobre la trascendencia
  3. Qué era la Biblia para Picasso
  4. Palabras del Papa
  5. Iceta y las huellas cristianas del pintor
  6. 44 obras del autor malagueño

 

 

 


La reina Sofía, el cardenal Tolentino de Mendoza
y el obispo emérito de Burgos, Fidel Herráez,
durante la inauguración.

 

 

 

“Picasso. Raíces Bíblicas”

“El arte de Picasso y la Catedral de Burgos -señaló el responsable vaticano de la cultura- no se miran como extraños: se interrogan mutuamente, se abrazan en las diferencias, se iluminan recíprocamente cuando tienen que articular las preguntas últimas. Picasso, hijo de aquella España en la que, como escribió Apollinaire, el misticismo yace en el fondo incluso de las almas menos religiosas, nunca abandonó ese lenguaje primordial. Lo atravesó, lo reinventó, a veces lo trastocó, pero no lo abandonó. Quizás porque la experiencia artística requiere esa «mirada larga» de la que habla el papa León XIV”.

Con la presencia de su Majestad la Reina Sofía, del arzobispo de Burgos, monseñor Mario Iceta, del arzobispo emérito, monseñor Fidel Herráez, y de las autoridades civiles y militares de la ciudad y de la provincia, se ha inaugurado ayer este hito de cultural y arte.

 

 

 


Mario Iceta, la reina Sofía y Fidel Herráez.

 

 

 

Preguntas radicales sobre la trascendencia

El cardenal José Tolentino de Mendoza comenzó su discurso en el acto de inauguración refiriéndose a Picasso y destacando que “medio siglo después de su muerte, una de las claves menos exploradas de la obra de Picasso son quizás sus preguntas radicales sobre la trascendencia. Se declaró sin fe, pero sin abandonar el sustrato de las imágenes y del poder simbólico de la tradición bíblica y cristiana. Esta paradoja no es un detalle marginal para la hermenéutica de su creación. Al contrario, es un punto sensible, una tensión generativa que atraviesa su producción artística y que la innovadora exposición acogida en la Catedral de Burgos saca finalmente a la luz de forma sistemática”.

Para el prefecto del Dicasterio vaticano de la cultura, “la educación religiosa fue para él una experiencia sensorial. Las misas a las que asistía junto a su madre, la penumbra de las iglesias andaluzas y catalanas, el olor del incienso, los gestos de la liturgia, las imágenes sagradas que poblaban los espacios cotidianos: todo ello se depositó en su memoria corporal antes incluso de convertirse en objeto de reflexión intelectual. El catolicismo no era para él una fe profesada, sino un paisaje interior, un alfabeto del alma que precede y trasciende la creencia”.

 

Qué era la Biblia para Picasso

La Biblia, según el cardenal Mendoza, “no era para Picasso una fuente de citas, sino una estructura profunda de su sensibilidad. El cuerpo de Cristo se convierte para él en un arquetipo del sufrimiento humano, una forma capaz de contener el dolor sin Explicarlo”.

Sobre las crucifixiones que pintó Picasso, el cardenal portugués apuntó que “resurgen con fuerza en el ciclo de Guernica, donde las manos levantadas de las madres, el llanto de las mujeres y el gesto de piedad se inspiran en la retórica de la iconografía sacra. Como observó el teólogo Paul Tillich, Guernica muestra la condición humana sin ningún velo y, en este sentido, es quizás el mayor cuadro religioso de nuestro tiempo: no porque ilustre un dogma, sino porque toca el fondo de la experiencia del sacrificio”.

 

 

 


Mario Iceta saluda a la reina Sofía en la inauguración
de la exposición de Picasso en la catedral de Burgos.

 

 

 

Palabras del Papa

La exposición se cierra con la esperanza. Es ahí, según el cardenal José Tolentino de Mendoza, “donde el diálogo entre Picasso y la Biblia alcanza quizás su punto de máxima intensidad. L'Homme au mouton, la gran escultura del Hombre con el cordero realizada en el corazón del París ocupado por los nazis en 1943 es una obra que se relaciona explícitamente con la iconografía paleocristiana del Buen Pastor. Picasso se impuso el reto de revisitar un tema clásico relacionado con la tradición cristiana más antigua, la del pastor que lleva sobre sus hombros al cordero perdido, símbolo de la salvación y la misericordia”.

El cardenal Mendoza, en nombre del Papa León XIV, “como Prefecto del Dicasterio de la Santa Sede para la Cultura y la Educación”, concluyó enviando el “aliento y estímulo” del Papa para “seguir promoviendo un auténtico diálogo de las raíces cristianas con la cultura contemporánea”.

 

Iceta y las huellas cristianas del pintor

En la apertura del catálogo de la exposición, el arzobispo de Burgos, monseñor Mario Iceta, señala que “esta exposición quiere ser algo más que una muestra artística: un espacio de diálogo entre la fe y la cultura, entre la belleza y la verdad, entre el arte y el alma. En el incomparable marco de nuestra Catedral tendremos el privilegio y el gozo de disfrutarla a lo largo de estos meses. Que la contemplación de esta magnífica exposición nos permita reconocer en la insigne obra de Pablo Picasso las huellas indelebles de la inspiración cristiana que arraigó desde niño en su corazón”.

Monseñor Iceta, en el libro de la exposición, aporta un interesante ensayo sobre el itinerario espiritual que se manifiesta en la vida y la obra de Picasso. “El presentar en nuestra Catedral Basílica Metropolitana de Burgos -señala monseñor Iceta- una exposición donde queremos explorar estas raíces bíblicas de la obra de Pablo Picasso constituye una provocación al diálogo entre fe y cultura, creencia e increencia, entre los mares calmos o tremendamente agitados que tantas veces se esconden en el corazón del ser humano y que interpelan a nuestra existencia”.

 

 

 


La reina Sofía contempla una cuadro de la exposición:
"Picasso, raíces bíblicas".

 

 

 

44 obras del autor malagueño

La muestra reúne 44 obras del autor malagueño centradas en referencias bíblicas y en la influencia del imaginario católico en su obra. Proceden de la colección privada de La Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte. También de los Museos Picasso de Barcelona y Málaga, del Museo Nacional del Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza. El Museo Picasso de París está presente con una obra.

La exposición ha sido organizada por la Fundación Almine Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, el Cabildo de la Catedral y la Fundación Consulado del Mar. Cuenta con la colaboración de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Burgos, Caixa, Fundación Caja de Burgos, AC Marriot y Grupo Recoletas.