Diócesis
La dos ex monjas de Belorado que ya no están excomulgadas, vuelven a la iglesia como laicas
Religión Confidencial descubre cómo ha sido el proceso de conversión y catecumenado de Sor Paz y Sor Adriana (ahora Maite y Adriana)
23/02/26 | Marta Santín
Ayer por la mañana, varios medios de comunicación se hacían eco de una buena noticia para los católicos en general y la clausura en particular. “Dos de las diez monjas que fueron excomulgadas el 22 de junio de 2024 por el cisma de Belorado han regresado a la Iglesia Católica. Así se lo ha transmitido por carta el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, a la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Aránzazu, a la que pertenece el monasterio”, señalaba la Cope.
- Un asuntos privado y particular
- El texto íntegro de la carta
- Laicas, cristianas y católicas, pero no monjas
- Maite trabaja cuidando a una persona mayor
- Estas son las siete ex monjas que quedan
- Desahucio: el 12 de marzo
Las ex monjas Sor Paz y Sor Adriana
(en el centro y a la derecha)
que abandonaron el cisma y el convento,
ahora ya no están ex comulgadas.
En la foto también aparece Sor Sion,
una de las líderes del cisma.
La noticia partía de una carta firmada por el arzobispo de Burgos, Mario Iceta Gavicagogeascoa, en su condición de comisario pontificio y representante legal de los monasterios implicados.
Un asuntos privado y particular
La misiva, fechada el 22 de febrero de 2026 fue filtrada porque no hubo comunicado oficial por parte del arzobispado de Burgos, a pesar de ser una buena noticia. La razón es sencilla: se trata de un asunto privado y particular, que afecta a personas concretas en un proceso espiritual igualmente personal.
Ciertamente, don Mario firmó el levantamiento de la excomunión y envió una carta a la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Aránzazu y otra a la parroquia de Belorado para que se leyera en las misas, según ha sabido Religión Confidencial. De ahí que pueda deducirse que la carta se ha filtrado desde algún monasterio o desde la propia parroquia.
Las ex monjas de Belorado,
en su restaurante de Arriondas (Asturias).
El texto íntegro de la carta
El texto íntegro de la carta dice así:
A los Monasterios de Clarisas de la Federación de Nuestra Señora de Aránzazu
Burgos, 22 de febrero de 2026Queridas hermanas,
Como ya conocéis, el pasado 22 de junio de 2024 decreté, como Arzobispo de Burgos, la Declaración de excomunión y la Declaración de dimisión (expulsión) de la vida consagrada de todas y cada una de las diez hermanas del Monasterio de Santa Clara de Belorado que habían incurrido personal y voluntariamente en cisma.
Ante esta decisión, es necesario recordar que la declaración de excomunión es una acción jurídica considerada por la Iglesia como una medida medicinal, que mueve a la reflexión y a la conversión personal. La Iglesia muestra siempre sus entrañas de misericordia y, como Madre, está dispuesta a acoger a sus hijos que, como el hijo pródigo, confían en la misericordia de Dios y emprenden el camino de vuelta a la casa del Padre.
Después de esta dolorosa situación, dos de estas hermanas (las que hasta entonces habían sido conocidas como Sor Paz y Sor Adriana) han emprendido el camino de vuelta a la Iglesia. Además de haberse retractado de cuanto contenía el así llamado «Manifiesto católico», que se difundió públicamente el pasado 13 de mayo de 2024, han sido acompañadas en un proceso de conversión personal que han vivido con humildad y agradecimiento siguiendo las directrices que tanto a ellas como a sus acompañantes espirituales les había señalado.
Una vez concluido este proceso, os comunico con gozo que el pasado 18 de febrero, miércoles de ceniza, he decretado el levantamiento de la excomunión que pesaba sobre ellas. Agradecemos al Señor el don de su infinita misericordia. Os invito a encomendarles en vuestra oración, a acogerlas con afecto fraterno y a alegraros por estas hermanas que regresan a casa. Recordemos las palabras del Señor donde nos recordaba que “habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse” (Lc 15,7). Pedimos a la Virgen María que nos acompañe en este tiempo de gracia que nos conduce al gran Misterio de amor y misericordia de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor.
Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.
Mario Iceta Gavicagogeascoa
Arzobispo de Burgos
Laicas, cristianas y católicas, pero no monjas
Religión Confidencial ha conocido, de fuentes muy cercanas a las dos ex monjas, cómo ha sido el proceso de conversión. Vuelven a la Iglesia católica como laicas, como cristianas corrientes, no como monjas, y “de momento es mejor así”, opinan las mismas fuentes.
Sor Paz, ahora Maite —Teresa Roca—, y Sor Adriana, ahora Adriana Gil Altares, han trabajado “muy bien” todo este proceso de conversión. “Han vuelto a hacer el catecumenado, han estudiado teología y han profesado la fe. Es una magnífica noticia”, explican a RC personas que han estado muy cerca de ambas durante estos meses.
Sor Myriam, a la izquierda, también ha abandonado
el monasterio cismático de Belorado.
Maite trabaja cuidando a una persona mayor
Al parecer, cuando Maite salió del convento encontró un trabajo con el que se ha podido mantener, cuidando a una persona anciana. Fue un sacerdote amigo quien le animó a iniciar este proceso de conversión, que ha tardado más de la cuenta para afianzar una seguridad interior que había quedado profundamente dañada.
Las mismas fuentes aseguran a este medio que Maite “es muy buena” y que todavía hoy no se entiende cómo se dejó arrastrar por la influencia y el liderazgo de la antigua abadesa del convento de Belorado, Laura García de Viedma.
Adriana, que abandonó el convento después que Paz, también ha sido acompañada por un sacerdote de la diócesis de Burgos. Ambas han recorrido un itinerario discreto, sin foco mediático, centrado en la oración, la formación doctrinal y la reconciliación eclesial.
Estas son las siete ex monjas que quedan
De las diez monjas que apoyaron el cisma del Monasterio de Santa Clara de Belorado, Sor Myriam también abandonó el convento el pasado mes de enero como desveló Religión Confidencial.
Según el portavoz de las ex monjas de Belorado, Miriam mantiene buena relación con las antiguas religiosas. En sus últimas declaraciones ha asegurado que está muy tranquila fuera del foco mediático y que se ha hecho cargo, junto a su madre y alguna hermana, del restaurante Santa María del Chicu, en Arriondas (Asturias).
Por lo tanto, solo quedan siete ex monjas en Belorado: Laura García de Viedma (Sor Isabel), Susana Mateo (Sor Sión), María Ana Paz (Sor Belén), Israel Jiménez (Sor Israel), Sandra del Río (Sor Alma, la novicia), Susana Varó (Sor Paloma) y María Roser Mas (Sor Berit).
Laura García de Viedma, ex abadesa
del convento de Belorado (Burgos).
Desahucio: el 12 de marzo
Las cinco monjas mayores fueron desalojadas del monasterio por orden judicial el pasado mes de diciembre. Sor Getsemaní falleció tras ingresar en el hospital con los pulmones encharcados, y las demás han sido acogidas en distintos monasterios de clarisas.
El próximo 12 de marzo, las siete ex monjas que permanecen vinculadas al cisma deberán abandonar el convento por orden judicial del Tribunal de Briviesca, que anteriormente estaba previsto para el 10 de febrero. Se cierra así, al menos en parte, uno de los episodios más dolorosos vividos en la vida contemplativa española en los últimos años.
Mientras tanto, la historia de Maite y Adriana abre una puerta distinta: la del regreso silencioso, sin hábitos ni coro monástico, pero con una fe que, según quienes las conocen, ha sido probada, purificada y libremente profesada. Una vuelta a casa que no busca protagonismo, sino reconciliación.