Tribunas

Menores australianos, ahora sin redes

 

Alberto García Chavida


Adolescentes con móviles.

 

 

 

 

 

 

La salud mental de los jóvenes no deja de preocupar. En Estados Unidos, el 16,5 % de los jóvenes de entre 6 y 17 años experimentó un trastorno de salud mental el año pasado. Muchos identifican las convulsiones globales como la causa del aumento de las enfermedades mentales: la COVID-19, las redes sociales, la ansiedad climática. Otros se preguntan si no exageramos, a fin de cuentas el estrés y la tristeza cotidianos forman parte de la condición humana.

El 10 de diciembre de 2025, los niños menores de 16 años en Australia empezaron a tener problemas para acceder a sus cuentas en ciertas redes sociales. Ese día, se puso en marcha la primera ley en el mundo, en concreto en ese país de las antípodas, que obliga a compañías como Meta, o Tiktok a impedir que los menores de 16 años tengan una cuenta en sus plataformas. Algunos países, entre ellos España, están mirando cómo se implementa y ver si de verdad sirve para proteger a los menores. No se trata de evitar que los adolescentes puedan consumir los videos, posts o información que se publican en estas redes, lo que se busca es prohibir que los menores tengan una cuenta en estas plataformas.

Las restricciones tienen como objetivo proteger a los menores de los riesgos asociados a la exposición en las redes sociales. La responsabilidad cae en las compañías, que pueden recibir multas de hasta 25 millones de euros por infracciones repetidas o graves, no en los padres o en los niños.

Para los padres, el problema no son solo los posibles contenidos tóxicos, presentes en las redes sociales, sino el tiempo que sus hijos gastan en ellas. Según un estudio realizado a principios de 2025, el 96% de los niños australianos entre 10 y 15 años usaba redes sociales. El mismo estudio encontró que el 52% había sido víctima de ciberbullying en algún momento, y el 14% afirmó haber sentido acoso sexual por parte de adultos. Otra preocupación tiene que ver con la cantidad de tiempo que los adolescentes pasan en ellas. Padres que no se atreven a poner límites a sus niños por miedo a que se conviertan en los raritos.

Uno de los puntos flacos de la ley es cómo establecer el método de bloqueo. Cómo verificar que quienes crean perfiles son realmente mayores de 16 años, por verificación facial, o por otros métodos.

Antes de dar ese paso, sin embargo, países como España se quieren asegurar de que algunos de los puntos más débiles de esta medida ya asumida por Australia están cubiertos. Uno de ellos es la forma a través de la cual se va a verificar que quienes creen sus perfiles en redes sean efectivamente mayores de 16 años.

En todo caso, pienso que es el momento de advertir que la cultura del entretenimiento no puede dejarse en los personajes, en las series y en las redes sociales, de poner a los padres en el centro de la formación de los hijos. Y son los padres los que tienen el derecho y la obligación de educar a sus hijos, también en lo que se refiere al uso de las plataformas digitales y las redes sociales.