Vaticano

 

Las peticiones más relevantes que ha pedido León XIV a los cardenales en un Consistorio sin precedentes

 

“La unidad atrae, la división dispersa”, es el lema que el Papa ha subrayado como piedra angular de la reflexión y misión de la Iglesia hoy

 

 

 

08/01/26 | M. S.


 

 

 

El Consistorio Extraordinario de cardenales, convocado por el Papa León XIV en el Vaticano del 7 al 8 de enero de 2026, ha sido encabezado por las nuevas catequesis del Santo Padre sobre el Concilio Vaticano II como brújula para la Iglesia del siglo XXI.

 

 

 

  1. 170 cardenales de todo el mundo
  2.  "Estoy aquí para escuchar"
  3. “La unidad atrae, la división dispersa”
  4. Queda fuera la liturgia y reforma de la Curia
  5. Las palabras de la meditación del Cardenal Radcliffe
  6. Voces de los cardenales
  7. Un gesto significativo: la audiencia privada con el cardenal Zen
  8. Segundo día de reflexión
  9. Un Consistorio con visión de futuro

 

 

 


El comienzo de los trabajos en el Aula Nueva del Sínodo
(@Vatican Media).

 

 

 

170 cardenales de todo el mundo

Antes de la apertura de los trabajos en el Aula Pablo VI, el Papa dedicó parte de sus enseñanzas públicas a recordar que el Concilio no es un monumento histórico, sino un proyecto vivo que ilumina el presente y el futuro de la Iglesia.

Este Consistorio extraordinario —el primero de su pontificado— no tiene un carácter meramente ceremonial, sino que representa un momento de diálogo profundo, escucha recíproca y discernimiento para orientar la misión de la Iglesia universal. Asisten cerca de 170 cardenales de todo el mundo, reunidos para reflexionar sobre temas clave que León XIV ha planteado como desafíos ineludibles para el cuerpo eclesial en este momento histórico.

 

"Estoy aquí para escuchar"

La sesión inaugural del Consistorio estuvo presidida por el mismo Papa. En su discurso, León XIV posicionó la reunión bajo el signo de la escucha y la comunión colegial. “Estoy aquí para escuchar”, dijo, subrayando que el objetivo del encuentro no es redactar un documento definitivo, sino “mantener una conversación que me ayude en mi servicio a la misión de toda la Iglesia”.

El Pontífice vinculó la convocatoria al contexto litúrgico de la Epifanía del Señor, invitando a los presentes a ver la luz de Cristo que “ilumina la ciudad santa y la Iglesia”, modelo que debe guiar todas las acciones de evangelización y comunión en la Iglesia.

 

“La unidad atrae, la división dispersa”

Insistió en que la misión de la Iglesia no se basa en el proselitismo, sino en la atracción que nace de la caridad de Cristo, citando la fórmula que ha resonado en su pontificado: “no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo”.

Asimismo, recordó que “solo el amor es creíble, solo el amor es digno de fe”, instando a los cardenales a promover la unidad y el testimonio de fe en medio de un mundo cada vez más fragmentado. Así, articuló de manera clara el principio que, según él, debe guiar la actividad eclesial: “La unidad atrae, la división dispersa”.

Votación de los cardenales: sinodalidad y misión.

Uno de los momentos sobresalientes de la primera jornada fue la votación entre los cardenales para elegir los temas que serán objeto de reflexión durante el Consistorio. Por amplia mayoría, los purpurados seleccionaron dos ejes fundamentales:

 

  • “Sínodo y sinodalidad”, entendidos tanto como método como estilo de vida eclesial;

  • “Evangelización y el carácter misionero de la Iglesia a la luz de Evangelii Gaudium.

 

 

Queda fuera la liturgia y reforma de la Curia

Estos temas superaron otras opciones como la liturgia o la reforma de la Curia, aunque —según el portavoz de la Santa Sede— “un tema no excluye al otro” y habrá modos de incorporar visiones más amplias dentro de las reflexiones.

El método de trabajo adoptado es deliberadamente sinodal: los cardenales se organizaron en grupos lingüísticos alrededor de mesas circulares, donde cada participante puede intervenir brevemente, un diseño que remite a la experiencia de los recientes Sínodos de los Obispos.

 

Las palabras de la meditación del Cardenal Radcliffe

Un momento clave lo constituyó la meditación del cardenal Timothy Radcliffe, quien, partiendo de una profunda consciencia de los desafíos contemporáneos, destacó que el mundo y la Iglesia se enfrentan a “tempestades terribles” —desde conflictos armados hasta desigualdades profundas y divisiones internas.

Radcliffe invitó a los participantes a no temer ante estas tormentas, sino a afrontarlas con verdad y valentía, confiando en que “Jesús nos cuida y se acercará a nosotros más que nunca”.

Su reflexión subrayó que si la Iglesia se mantiene dividida internamente, resultará incapaz de ser un apoyo sólido para el Papa. En cambio, si vive la paz y el amor incluso ante las diferencias, Dios estará verdaderamente presente.

 

Voces de los cardenales

Durante la primera sesión, numerosos cardenales también compartieron impresiones. Aunque la reunión se celebra a puerta cerrada y sin emisión de detalles completos de cada intervención, algunos purpurados expresaron antes de ingresar que veían en el Consistorio una oportunidad de “profundizar en la comunión, la unidad y la escucha” al servicio de la misión universal.

Otros cardenales manifestaron su apertura a debatir cómo traducir los principios sinodales en acciones pastorales en las Iglesias locales y cómo responder a las expectativas de los fieles frente a los desafíos culturales y sociales actuales.

 

 

 


El cardenal Joseph Zen, en Roma,
para participar en el primer
consistorio extraordinario de cardenales del Papa León XIV.

(Crédito de la foto: Edward Pentin).

 

 

 

Un gestos significativo: la audiencia privada con el cardenal Zen

Una de las notas de color y significado eclesial de este Consistorio fue la audiencia privada que el Papa León XIV concedió al cardenal Joseph Zen de 93 años, emerito de Hong Kong, quien ha tenido tensiones públicas con el Vaticano en el pasado, especialmente por su crítica al acuerdo entre la Santa Sede y China sobre nombramientos episcopales.

Zen, que había viajado a Roma tras obtener un permiso especial de las autoridades de Hong Kong, fue recibido en privado por el Papa justo antes de los trabajos del Consistorio, un gesto interpretado como un acto de cercanía y reconocimiento tras años de dificultades para ser recibido bajo la pontificacia anterior.

Aunque no se han dado detalles del contenido de la audiencia, la presencia de Zen y el encuentro privado con León XIV marcan un indicio de apertura y de voluntad de diálogo con distintas sensibilidades dentro de la Iglesia.

 

Segundo día de reflexión

Para la jornada de hoy jueves 8 de enero, está prevista la continuación de los trabajos de los grupos, con profundización en los temas elegidos y posibles síntesis de las distintas aportaciones. Los cardenales compartirán en plenario lo tratado en sus mesas y se abrirá un diálogo más amplio sobre cómo traducir estas reflexiones en acciones pastorales y eclesiales concretas.

Además, se espera que el Papa pronuncie nuevas palabras de cierre donde pueda formular algunas orientaciones principales surgidas del discernimiento colegial y trazar líneas de acción para los próximos meses.

 

Un Consistorio con visión de futuro

En su conjunto, este Consistorio Extraordinario representa una reunión sin precedentes en el pontificado de León XIV, no solo por su carácter consultivo, sino porque busca activar el papel del Colegio Cardenalicio como colaborador activo del Papa en la gobernanza y misión de la Iglesia, reflejando una intención de fortalecer los lazos de comunión, colegialidad y sinodalidad.

Las decisiones tomadas, los temas debatidos y las reflexiones compartidas en estos dos días prometen orientar las prioridades de la Iglesia católica para los próximos años, especialmente en un mundo marcado por complejidades culturales, sociales y espirituales sin precedentes.