Diócesis

 

Las claves de "Convivium": la archidiócesis de Madrid reúne por primera vez en su historia a sus 2.619 sacerdotes

 

Esta primera Asamblea Presbiteral, un encuentro inédito, es un querer del cardenal Cobo para reflexionar juntos sobre su vida, su misión y los retos pastorales del momento actual

 

 

 

07/01/26 \ M. S.


 

 

 

"Convivium" marcará un hito en la historia reciente de la Iglesia en Madrid. Los próximos 9 y 10 de febrero de 2026, la Archidiócesis de Madrid celebrará un acontecimiento sin precedentes: la primera Asamblea Presbiteral de su historia, un encuentro que reunirá a los 2.619 sacerdotes que conforman el presbiterio madrileño en torno a una tarea inusual y urgente: reflexionar y dialogar sobre su vida sacerdotal, su misión y los principales desafíos pastorales que enfrentan tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad contemporánea.

 

 

 

  1. Una respuesta eclesial sin precedentes
  2. Un proceso de escucha que ya ha empezado
  3. Más de cien parroquias
  4. Las claves del ministerio sacerdotal
  5. Un camino más amplio de renovación
  6. Aspectos que afectan a la sociedad civil
  7. Hacia un futuro compartido

 

 

 


El cardenal José Cobo,
con sacerdotes de la diócesis de Madrid.

 

 

 

Convocada por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y tal y como adelantó Religión Confidencial "Convivium" —que toma su nombre del latín y quiere subrayar la dimensión comunitaria del sacerdocio— nace de un deseo firme de ir más allá de la mera reunión institucional y promover una verdadera experiencia de confraternidad y escucha.

En la carta de convocatoria, firmada el 17 de noviembre de 2025, el cardenal Cobo recuerda que el sacerdocio “no se cumple en soledad, sino en comunidad” y hace hincapié en la necesidad de que los presbíteros, junto al obispo, caminen como una sola familia presbiteral al servicio de todo el pueblo de Madrid.

 

Una respuesta eclesial sin precedentes

Que la Iglesia en Madrid convoque a todos los presbíteros —desde los sacerdotes en activo hasta los jubilados, pasando por los estudiantes de seminario, los que están adscritos desde otras diócesis y aquellos que desempeñan responsabilidad pastoral en la ciudad— es, por sí mismo, un gesto significativo.

No hay antecedentes similares en el contexto de la vida eclesial española actual, donde las grandes reuniones de clero suelen estar más ligadas a encuentros formativos o jornadas específicas que a una reflexión conjunta y colectiva sobre la propia misión.

En un momento marcado por fenómenos que afectan tanto a la Iglesia como a la sociedad —como la secularización, la sobrecarga de trabajo pastoral, la escasez de nuevas vocaciones, el agotamiento emocional o burnout, y las nuevas exigencias de fe que plantean las generaciones más jóvenes— la iniciativa de convocar al presbiterio madrileño como asamblea toma carácter estratégico y evangélico al mismo tiempo.

 

Un proceso de escucha que ya ha empezado

Convivium no surge de la nada. Su convocatoria llega tras un amplio proceso de escucha desarrollado a lo largo de varias semanas en la diócesis —desde mucho antes de que se anunciara públicamente la asamblea— que ha contado con la participación activa de numerosas realidades eclesiales. Más de 250 grupos, comunidades e instituciones de la Iglesia madrileña han tenido voz en este proceso previo, aportando sus reflexiones, experiencias y propuestas.

Estas aportaciones provienen de un mosaico eclesial representativo: más de 110 consejos pastorales parroquiales, 50 comunidades de vida consagrada, 29 arciprestazgos, 40 realidades eclesiales diversas, 35 grupos sacerdotales y un grupo de diáconos permanentes han trabajado en un clima de oración, diálogo y discernimiento comunitario para hacer llegar su visión sobre la vida y misión sacerdotal en la diócesis.

 

Más de cien parroquias

De manera destacada, más de 110 consejos pastorales parroquiales han enviado sus aportaciones, fruto de procesos de reflexión interna que han implicado a laicos, religiosos y consagrados comprometidos en sus comunidades.

Estas aportaciones no son meramente administrativas ni superficiales: están cimentadas en la oración, la reflexión y el discernimiento compartido, buscando responder con sinceridad a las preguntas sobre el ministerio sacerdotal y los retos que la iglesia local enfrenta hoy.

 

Las claves del ministerio sacerdotal

Los materiales recogidos a través de los consejos pastorales parroquiales constituyen una base sustancial para la reflexión que los sacerdotes abordarán en Convivium. Más de un centenar de aportaciones representan la voz de comunidades diversas en toda la diócesis y ofrecen una fotografía amplia —aunque cualitativa— acerca de lo que los laicos consideran fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas en relación con la misión de sus pastores.

Aunque los contenidos específicos de estas aportaciones se irán haciendo públicos en las próximas semanas, la propia Archidiócesis ha destacado que no se trata de un mero ejercicio consultivo, sino de una etapa fundamental del proceso de discernimiento que alimenta Convivium.

Estas reflexiones aportan un valioso material sobre cómo se percibe hoy el ministerio sacerdotal desde la vida concreta de las parroquias: cuáles son sus logros, cuáles sus preocupaciones, qué desafíos ven en la evangelización y cómo se puede fortalecer la misión común.

 

Un camino más amplio de renovación

Convivium se concibe no como un evento aislado, sino como un punto de partida para un camino más amplio de acompañamiento y renovación del clero y de toda la Iglesia diocesana. A este fin, la asamblea será precedida por una serie de preasambleas del clero organizadas por edades a lo largo del mes de enero, con el objetivo de preparar personal y comunitariamente a los presbíteros para la reflexión conjunta.

La archidiócesis ha subrayado que, más allá de las dos jornadas de reunión formal, se espera que el proceso de reflexión y seguimiento prosiga durante los meses posteriores, integrándose en los órganos pastorales habituales y dando lugar a iniciativas concretas que ayuden al cuidado de los sacerdotes y fortalezcan su servicio a la evangelización y al bien de la sociedad madrileña.

En este sentido, Convivium se presenta como un espacio de comunión, escucha y renovación, en el que la fraternidad sacerdotal se enriquece con las voces de laicos y consagrados, y donde se busca caminar juntos bajo la guía del obispo para enfrentar los retos contemporáneos con mayor claridad, unidad y esperanza.

 

Aspectos que afectan a la sociedad civil

Aunque el objetivo inmediato de Convivium es pastoral y eclesial, su impacto podría resonar más allá de los muros de la Iglesia. La reflexión conjunta sobre temas como el agotamiento emocional, la secularización, la conexión con las nuevas generaciones y la salud humana y relacional de los sacerdotes toca aspectos que afectan también a la sociedad civil y al tejido social de la ciudad de Madrid.

Al promover un diálogo sincero sobre cómo se acompaña a quienes ejercen la misión sacerdotal —muchas veces llamados a ser referentes de apoyo moral y espiritual para personas de múltiples edades, culturas y situaciones personales— Convivium puede convertirse en una ocasión para mostrar cómo la Iglesia vive su misión de servicio en un contexto urbano complejo y cambiante.

 

Hacia un futuro compartido

Convivium aspira a convertirse en un tiempo de gracia para la Iglesia de Madrid: un espacio donde los sacerdotes puedan reencontrarse, escucharse y sentirse acompañados en su vocación, apoyados por la oración y la participación activa de las comunidades que pastorean. Su carácter histórico —la primera asamblea de este tipo en la diócesis— subraya la importancia de caminar juntos, de escuchar todas las voces y de construir respuestas compartidas a los desafíos del presente.

Este encuentro, lejos de ser una mera reunión, es una invitación a renovar la mirada hacia el futuro, fortalecer la comunión eclesial y potenciar la misión evangelizadora en una ciudad plural y exigente como Madrid.