Colaboraciones
Política educativa y libertad
11 septiembre, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
En la enseñanza, como en la política, elegir es la forma de participar más básica. El régimen de escuela única no es más democrático que el de partido único, y una política educativa que no da espacio a la libertad se degrada a paternalismo.
Se puede decir con Bobby Jindal, exgobernador de Luisiana que, «como los padres conocen a sus hijos mejor que cualquier burocracia pública, están en mejores condiciones para decidir el tipo de educación que conviene a los chicos».
El modelo único en educación es un atraso, y la sociedad moderna exige diversidad de escuelas: entre otras cosas, porque la diversidad es fruto de la libre iniciativa, fuente a su vez de la innovación. Si se deja a las escuelas autonomía para adoptar distintos estilos y experimentar ideas, mejorará la calidad de la enseñanza, cosa que difícilmente se consigue con imposiciones desde arriba.
Hay padres que prefieren una escuela distinta de la pública que les toca porque encuentran más disciplina, más atención personal a los alumnos, mejores profesores y notas medias más altas…