Colaboraciones
La Leyenda Negra española. Antonio Pérez del Hierro y otros
05 septiembre, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
La Leyenda Negra española
¿Cómo abatir a este rival? Los enemigos de la Monarquía Hispánica, especialmente Inglaterra, los Países Bajos protestantes y varios sectores de Francia, idearon una ambiciosa estrategia que se salía del campo militar: encontraron en la imprenta una herramienta poderosa para construir un enemigo que podía ser común a todos: la «España negra». El objetivo era claro, querían desacreditar a toda costa a España como potencia hegemónica de la época.
La Leyenda Negra es un concepto historiográfico que describe la propaganda, estereotipos y relatos desfavorables construidos históricamente por potencias rivales (principalmente Inglaterra, Holanda y Francia) para desprestigiar el Imperio Español durante los siglos XVI y XVII, magnificando la crueldad de la Inquisición o la conquista de América.
Se suele decir que la grandeza de un hombre se puede medir por la magnitud de sus enemigos. Dicho que no consideramos totalmente válido pues hay hombres excelsos que tienen enemigos miserables y rastreros. Este es el caso de España, nación que posee unas gestas esplendorosas y que sus enemigos infames y abyectos han hecho todo lo posible por desprestigiarlas con ignominias y patrañas.
En el imaginario colectivo de la cultura occidental, se ha ido tejiendo una red que, cual tela de araña, ha envuelto con sus repugnantes hilos la historia de España, creando y difundiendo mentiras, calumnias y falsedades, para deshonrar la ejecutoria de una nación, que posiblemente sea la más limpia del orbe. Y lo peor de ello que ese cúmulo de injurias, fue comenzado por un español, continuado por otros y aceptado por el resto de las naciones europeas, que continuaron amontonando falacias y deshonor sobre la difamación inicial.
Antonio Pérez del Hierro y otros
Posiblemente la persona más abyecta e intrigante que haya nacido en España. A pulso se ha ganado el apodo o mote de «El Judas español», como lo denominan algunos historiadores. Nació en 1540, siendo hijo ilegítimo y sacrílego de Gonzalo Pérez, un clérigo secretario de Carlos I y Felipe II, durante los primeros años de su reinado.
Cuando murió su padre en 1556 pasó a ocupar su lugar en la secretaría real, primero de forma interina, siendo confirmado en la misma en 1567.
Fue el incitor o inductor (¿conociéndolo Felipe II?) de la muerte del secretario de D. Juan de Austria, hijo natural de Carlos I, Juan de Escobedo en el año 1578.
Conspirador o urdidor como pocos, espiaba a Felipe II por orden del Papa, aunque, en teoría la Monarquía Hispana y el papado eran dos potencias amigas. Por ello cuando Felipe lo descubrió utilizó la muerte de Escobedo contra Antonio Pérez.
Aunque continuó ostentando la secretaría real hasta 1584, la acusación de la que había gran número de pruebas fue, en principio, de corrupción, y, diez años después. de asesinato. Pasados once años en la cárcel, consiguió huir de Madrid, disfrazado, y se refugió en Aragón pretextando ser hijo natural de ese Reino. Con lo que consiguió unir su causa a la defensa de las libertades aragonesas frente a la Corona.
Acogido al fuero de Aragón no podía ser perseguido en estas tierras, pues no había jurisdicción para ello, por lo que Felipe II hizo que la Inquisición lo acusara de herejía pues el poder de esta se extendía a toda España, pero no pudo llegar a prenderlo ya que las masas populares aragonesas promovieron tumultos, que fueron conocidos como las alteraciones de Aragón. La reacción de Felipe II fue enviar un ejército a Zaragoza que tampoco sirvió de nada pues ya Antonio Pérez, con ayuda del Justicia Mayor de Aragón, Juan de Lanuza, había conseguido huir a Francia en cuya corte fue acogido calurosamente.
Mientras tanto, en España era juzgado por el Tribunal de la Inquisición y condenado en ausencia, siendo confiscados todos sus bienes y quemada públicamente una efigie suya.
Francia, enemiga acérrima de España apoyaba a los rebeldes flamencos, acogió con todo entusiasmo al traidor felón del que recibió toda clase de confidencias y secretos sobre la Corte y los ejércitos españoles. No solo asesoró al rey francés Enrique IV en sus luchas contra España, sino que rastreramente ofreció sus deleznables servicios a la encarnizada enemiga de la Corona española Isabel I de Inglaterra.
Su vileza no tenía freno, era tal la aversión y rencor que sentía contra su patria que se dedicó a publicar escritos y panfletos contra Felipe II, que fueron la base para la Leyenda Negra contra la Monarquía hispana.
Tanto los franceses cuanto los ingleses, cuando ya no tenía nada que ofrecerles contra la España, después de haberles revelado muchos secretos, confidencias y estrategias militares que les proporcionaron armas para combatir a España, le mostraron el desprecio que merece todo traidor y así, pobre y marginado, murió fuera de España, sin haber obtenido el perdón de la Monarquía.
Esta es, a grandes rasgos y parcamente, la biografía del traidor felón que inició una patraña que tanto daño ha causado a nuestra Patria y que todavía sigue circulando por el resto del mundo y de la que se nutren la mayoría de nuestros enemigos.
Pero es que, además del desprestigio que causó a España el rencor de Antonio Pérez, hay otras aportaciones con las que se ha confeccionado la Leyenda Negra.
También podemos señalar los personajes siguientes: Reginaldo González Montañez (fraile renegado del monasterio de S. Isidoro del Campo de Santiponce, Sevilla), Guillermo de Orange y fray Bartolomé de las Casas.
Otto Bismarck
Cuentan que a Otto Bismarck (estadista y político alemán, artífice de la unificación alemana y una de las figuras clave de las relaciones internacionales durante la segunda mitad del siglo XIX, fundador de la Alemania moderna) le preguntaron en cierta ocasión que qué país era el más fuerte del mundo, y respondió que España porque los españoles llevan siglos intentándolo y no lo han conseguido. Nosotros puntualizamos, los españoles quieren destruir a España desde que esta se constituyó como nación con los Reyes Católicos.