Colaboraciones
En una recta concepción de la Iglesia no encajan los términos políticos de 'progresistas' y 'conservadores'
01 julio, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez

El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, criticó la ideología del progreso, que pretende «sustituir a Dios y la salvación por el progreso» aunque aclaró que esto es diferente del progreso mismo, sobre el que la Iglesia se encuentra a favor.
La «ideología del progreso», que según lamentó es «la locura dominante en amplios sectores de la vida occidental moderna», es un modo de pensar «irreal, ideológico, en el sentido negativo de la palabra» que «hace del progreso un sustituto de la salvación».
Precisamente, recordó que, cuando se cumplen 25 años de la caída del Muro de Berlín, «cada vez resulta más claro que la utopía comunista no fue sino una variante especialmente cruel de la ideología del progreso, que anidaba ya en el pensamiento del filósofo Descartes» y de la que «arranca la antropología inmanentista que se encuentra en la base tanto del proyecto liberal como del proyecto socialista (sin referirse a ningún partido)».
El Arzobispo de Corrientes, Mons. Domingo Castagna, aseguró que en una recta concepción de la Iglesia «no encajan los términos políticos de 'progresistas' y 'conservadores'».
«No entenderla desde su innegable dimensión de fe deriva en un manoseo irrespetuoso y deformante de su identidad», asegura el Prelado en su reflexión radial semanal.
El Arzobispo correntino insistió en que «no es bueno que, quienes deben hacerlo, dejen de recordar la vigencia de los valores permanentes», porque «el viento estridente de los cuestionamientos provoca temor, hasta inseguridad, en quienes están envueltos en la tormenta».
Mons. Castagna advierte que «acallar la verdad evangélica porque no será comprendida, o molestará a los poderosos, procede de un peligroso enfriamiento de la fe». Una Iglesia, aseguró, «tibia en la fe no despierta controversias, pero tampoco es referencia clara para la conversión».
El Arzobispo de Toledo y Primado de España, Cardenal Antonio Cañizares, denunció que en el mundo actual en donde impera el relativismo, existen algunas ideologías que sostenidas por un «falso progresismo», buscan «arrancar nuestra tradición», «acusando» a quienes la defienden de conservadores.
Durante la homilía de la Misa que presidió con motivo de la festividad de San Ildefonso, Patrón de Toledo, el Purpurado indicó que sin tradición «no hay identidad, no podemos ser lo que somos y así no podemos edificar».
El Arzobispo dijo que hoy vivimos tiempos difíciles como en los que San Ildefonso desarrolló su ministerio, «tiempos con costumbres que se iban degradando y fe sacudida por desviaciones». El Cardenal Cañizares también afirmó que el magisterio de este santo apela a «la tradición, a los felices doctores, a Pedro, a Mateo, a Isaías y a Moisés».
Para el Purpurado toledano, solamente sobre la tradición se puede edificar, y «solo sobre la memoria, esperanza y apuesta de futuro se puede llevar a cabo la renovación de la humanidad».
Tras alertar de la dictadura del relativismo, explicó que este mal es un «verdadero cáncer, una carcoma que está como mordiendo por dentro a la cultura y al mundo actual».
El Cardenal Cañizares dijo también que el mundo necesita sacerdotes que prediquen la verdad como lo hizo San Ildefonso, aunque «no siempre se reciba», como hizo San Ildefonso quien defendió siempre la pureza virginal de la Madre de Dios.
El Secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello manifestó su sorpresa a través de twitter en relación con los políticos y periodistas que califican como «ultraconservador» la defensa de la vida.
En su cuenta de twitter, el Obispo auxiliar de Valladolid aseguró que «algunos políticos y periodistas denominan ultraconservador o retrógrado a quien rechaza el aborto y defiende el matrimonio entre hombre y mujer».
Algunos políticos y periodistas denominan ultraconservador o retrógrado a quien rechaza el aborto y defiende el matrimonio entre hombre y mujer. Pero, ¿hay algo que contribuya más al futuro de la humanidad que promover la vida y proteger la institución que la genera y la cuida?
El Obispo de Alcalá de Henares (España), Mons. Juan Antonio Reig Pla, ha defendido que en España «no hay posibilidad de Estado de Derecho mientras no se legitime el derecho a la vida».
En este sentido, Mons. Reig Pla ha culpado a la «sociedad liberal-capitalista» de trasladar a la moral privada la vida humana, el matrimonio y la vida familiar. A su juicio, lo anterior se debe «desprivatizar» porque son «cuestiones sociales».
Asimismo, ha destacado la «valentía» de Pablo VI al decir lo que pensaba, aunque tuviera gente en su contra y ha calificado su encíclica Humanae Vitae de «canto a la vida».