Colaboraciones

 

Materialismo

 

 

11 enero, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

El materialismo crea una imagen inalcanzable de la felicidad, potenciada siempre por la publicidad. Eres feliz si usas este tipo de pantalones, esta loción, esta marca de coche y este modelo de teléfono celular. Hacen el mapa del hombre feliz en base a una serie de productos. Crean en el hombre una imagen imposible de alcanzar. Desde el aspecto físico hasta los medios que usa, este hombre será un ideal nunca alcanzable. A diferencia de Cristo, que se proyecta como modelo del hombre perfecto y que, con la ayuda de la gracia, el ejercicio de las virtudes y una vida basada en la confianza en Dios, poco a poco podremos alcanzar porque dicha imagen se encuentra ya inscrita en nosotros y confirmada en el día de nuestro bautismo.

La falsa imagen de Narciso (mitología griega) no existe y no podrá existir jamás. La tecnología, apoyándose en la publicidad y la mercadotecnia lanzan al hombre a una búsqueda imposible. En lugar de que el hombre sea un peregrino como lo propone el cristianismo, el hombre es hoy un vagabundo que busca las certezas en la imagen que proyecta. Lo que hace, lo que dice, lo que viste, los lugares que visita tienen que ser conocidos por todos de tal manera que todos tienen que confirmarlo en esta imagen.