Iglesia-Estado
Este experto en sociología de la Universidad Complutense de Madrid ha participado en unas jornadas sobre polarización y politización de la religión organizadas por la Universidad CEU
01/07/26 | Javier Arias, X
La Universidad CEU San Pablo ha organizado unas jornadas científicas sobre polarización y politización de la religión, dentro del Grupo de Investigación SOCOIDEL, en su Facultad de Humanidades y Ciencias de la Información dirigidas por José Francisco Serrano Oceja, catedrático de periodismo de la citada universidad y colaborador de Religión Confidencial, y por Elena Cebrián.
- Secularización en los años 60
- Politización
- Etapa del Gobierno de Zapatero
- Nacimiento de movimientos en grupos católicos y laicistas
- El auge de VOX
- Ejemplos de politización de lo religioso
- De la polarización ideológica a la polarización afectiva
- Giro católico: predominio masculino
Asistentes a las jornadas científicas sobre polarización y politización de la religión
organizadas por la Universidad CEU San Pablo.
El encargado de inaugurar el ciclo de ponencias y mesas redondas ha sido el sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid y experto en procesos de secularización, Rafael Ruíz Andrés, quien ha desgranado desde su óptica sociológica la politización y polarización del catolicismo en España.
Entrando en materia, el sociólogo de la UCM ha partido desde los años 60 en España para analizar tres factores: la secularización, la politización y la polarización del fenómeno religioso en España.
Secularización en los años 60
Sobre el proceso de secularización, ha subrayado que lo que hoy vivimos se puede explicar a raíz de lo que ocurre en los años 60. Este proceso, en palabras de Rafael Ruiz, ha estado “marcado por una expansión y por ser transversal”. A diferencia de otros procesos de secularización la del siglo XIX o principios del XX, el experto señalaba que esta última “afectó por igual al hijo del comunista que al hijo del católico adepto al régimen, por eso su comportamiento es más impredecible". Citó algunos cambios históricos que se produjeron en España, como por ejemplo, que la región más católica que era País Vasco y ahora no lo es o Andalucía, que pasó de ser de las más antirreligiosas a su contrario “gracias a la religiosidad popular”.
Rafael Ruiz ha incidido en que esta secularización empieza secularizando la vida social: se deja de ir a misa, de confesarse o de comportarse como tal y está “más marcada por el subjetivismo religioso” en donde cada sujeto es el depósito de las verdades reveladas. Además, apunta a que todo esto se replica “como una grieta dentro de la Iglesia” al coincidir con el Concilio Vaticano II. Citando a un teólogo italiano, explica que se habla de un cisma soterrado por las interpretaciones del Concilio.
Politización
Respecto a la politización del catolicismo, parte de la base de que se trata de algo “tan antiguo como la historia del hombre” y puso como ejemplo al emperador Constantino como el primero que conjugó bajo un mismo mando política y religión.
Para el sociólogo de la Complutense, emerge una repolitización de lo religioso en la primera década del siglo XXI. Esto tiene su origen en que las diferencias entre cuestiones económicas se van aminorando y se pone en el debate las cuestiones morales a la hora de decidir el voto y también los escándalos de corrupción como causas que hacen caer los gobiernos y no tanto cuestiones de índole económica, lo cual provoca que se ponga encima de la mesa el hecho religioso.
Etapa del Gobierno de Zapatero
Circunscribe este cambio de paradigma a la primera legislatura del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Es entonces cuando “se abren cuestiones que atañen a temas sensibles como la ley del ‘matrimonio igualitario’, la del aborto o la asignatura educación a la ciudadanía” o incluso la ley de laicidad de 2010 que se paralizó. En este contexto, el sociólogo apunta a que el Gobierno se encontró con “una reacción potente de la Conferencia Episcopal Española encabezada por el cardenal Rouco Varela” y cita como momento cúlmen la manifestación bajo el lema “la familia sí importa” en la que participaron más de 500.000 personas y que encabezaron obispos y líderes de la oposición.
Rafael Ruiz ahondó sobre el debate de la memoria histórica. En su análisis, expuso que en aquel momento, había una experiencia “de una Iglesia contradictoria”: por un lado, un clero que estuvo también en zonas obreras y humildes y esa otra Iglesia más próxima a Franco. Pero ahora se abre este debate “por personas que no han vivido esa etapa”, explicaba el sociólogo y por tanto se reaviva la mentalidad de una Iglesia próxima al franquismo y se olvida la otra parte más clandestina, por lo que se “pone más peso en la Iglesia de las cruzadas y Franco bajo palio”.
José Francisco Serrano Oceja en las jornadas científicas
sobre polarización y politización de la religión
organizadas por la Universidad CEU San Pablo.
Nacimiento de movimientos en grupos católicos y laicistas
Es en esta época, a comienzos de este siglo, cuando surgen en las bases católicas movimientos como Abogados Cristianos, Hazte Oír o la plataforma Derecho a vivir. A la par, por el otro lado también es el momento en el que nacen las primeras asociaciones laicistas como Europa Laica o las mareas verdes, remarca el sociólogo de la UCM.
El auge de VOX
Otro elemento clave que ha apuntado en su ponencia, ha sido la expansión de VOX, el partido que, por primera vez, logra que el cristianismo “se vuelva a poner en el centro del debate”. Además, Rafael Ruiz hace hincapié en que esto ocurre a la par que el PP descristianiza su ideario. “VOX vuelve a poner en sus discursos la defensa de la civilización cristiana y lo pone en el centro de su ideario”, ha asegurado.
Ejemplos de politización de lo religioso
Aunque la politización de lo religioso “no es patrimonio exclusivo de VOX”, ha defendido. Ha puesto el ejemplo de Yolanda Díaz y su relación con el Papa Francisco cuando intentó que el Pontífice argentino bendijera su reforma laboral; cuando el ministro Óscar Puente cita pasajes bíblicos contra los de Abascal o cuando el PP de Madrid establece un acercamiento a las iglesias evangélicas, compuestas por migrantes latinos, como “clara estrategia política” para captar nuevos votantes.
En medio de esta situación, este sociólogo aprecia cierta paralización de la agenda laicista de la izquierda “quizá porque ya no interesa a sus propios votantes; para retener parte del voto católico o reconectar con la población migrante más religiosa que la población española”.
Asistentes a las jornadas científicas sobre polarización y politización de la religión
organizadas por la Universidad CEU San Pablo.
De la polarización ideológica a la polarización afectiva
Sobre la polarización, lo achaca en primer lugar a la “drástica pérdida de la identificación católica a principios del XXI". Un proceso muy ligado, a su juicio, en la pérdida de la transmisión religiosa de los padres a los hijos. Como dato, aporta que en el año 2000 había un 75% de matrimonios católicos. Ahora, solo el 20% de quienes se casan lo hacen por la Iglesia. Este proceso, señala Rafael, “se ha acelerado más entre los jóvenes que en los mayores y se ha acelerado por regiones”. Con todo, aprecia una tendencia al conservadurismo entre los católicos.
Aportando datos Fundación Pluralismo y Convivencia, se percibe en la sociedad española que “polariza mas el catolicismo que el islam” o también otras situaciones como la presencia de la asignatura de religión en la educación pública o la asignación tributaria de la X a la Iglesia en la declaración de la renta.
Aunque afirma que “hay detrás una polarización ideológica”, este sociólogo introduce un elemento clave al subrayar que “hay una polarización afectiva que no sigue patrones ideológicos”, basada en “quien percibo como aliado o como enemigo”.
Giro católico: predominio masculino
Por último, respecto al famoso “giro católico” del que tanto se habla, afirma que el número de católicos en España ha aumentado en los jóvenes en estos últimos cinco años, aunque con un matiz: es un giro católico masculino. Según los datos ofrecidos durante su ponencia, Rafael Ruíz confirma que este giro católico es más “solido entre los varones que triplican la práctica religiosa según el CIS” y concluye que es “prácticamente nulo en las mujeres”. Destaca que por primera vez, el número de católicos “es mayor entre los varones que en las mujeres de 18 a 24 años”.